Me he encontrado en Astroseti la noticia de que la estrella más polvorienta jamás conocida podría albergar planetas rocosos similares a una joven Tierra (para leer el artículo completo pinchar aquí).
Según se dice en el artículo, la estrella, conocida con el nombre de BD +20 307, "está rodeada por el medio más polvoriento que se haya detectado nunca tan cercano a una estrella tipo Sol, después de que ésta haya finalizado su formación. Se cree que este tibio polvo proviene de choques recientes de cuerpos rocosos que se encuentran a una distancia de la estrella comparable a la que separa a la Tierra del Sol. Los resultados se basaron en observaciones realizadas en los Observatorios Gemini y W.M.Keck, y fueron publicados en el número del 21 de julio de la revista científica británica Nature".
"Este descubrimiento apoya la idea de que choques similares de cuerpos rocosos ocurrieron tempranamente en la formación de nuestro sistema solar, hace unos 4500 millones de años".
Según Benjamin Zuckerman, profesor de física y astronomía de la UCLA, miembro del Instituto de Astrobiología de la Nasa, y coautor del artículo, "la cantidad de polvo tibio cercano a BD +20 307 cuenta con tan pocos precedentes que no me sorprendería si fuera el resultado de una colisión masiva entre objetos de tamaño planetario, por ejemplo, un choque como el que muchos científicos creen que formó la luna de nuestro planeta".
Es una noticia muy interesante. Desde hace varios años que se vienen descubriendo planetas en órbita alrededor de otras estrellas, pero hasta el momento se trata de planetas gigantes gaseosos como nuestro Júpiter. Todavía no se ha podido detectar un planeta rocoso alrededor de una estrella distinta de nuestro Sol, debido a que la detección de planetas se realiza de una manera indirecta (de momento no se pueden observar), a partir de las perturbaciones que la atracción gravitatoria del planeta causa sobre el movimiento de la estrella, y un planeta rocoso como la Tierra es demasiado poco masivo como para causar una perturbación apreciable con los medios actuales.
No obstante, hay proyectos científicos como el Darwin de la agencia espacial europea (ESA) o el TPF (Terrestrial Planet Finder) que buscan obtener imágenes de esos planetas, e incluso analizar las atmósferas de esos planetas en busca de señales de actividad biológica, como la presencia de oxígeno, dióxido de carbono u ozono.
Quizá sólo sea cuestión de tiempo que se descubran nuevas Tierras en sistemas planetarios distintos del nuestro.
2 comentarios
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Tengo que leer todo post que contenga en el título la palabra “planeta”.
“analizar las atmósferas de esos planetas en busca de señales de actividad biológica, como la presencia de oxígeno, dióxido de carbono u ozono”: ¿la presencia de metano se considera como actividad biológica?
Supongo que la presencia de metano en la atmósfera de un planeta tipo Tierra sería un indicio de la posible existencia de vida en ese planeta, pero el metano también podría tener su origen en procesos no biológicos (en Titán, luna de Saturno, la atmósfera contiene metano en gran cantidad pero es un mundo demasiado frío para albergar vida, al menos tal como la conocemos).
El oxígeno y el ozono me parecen indicadores mucho más fiables de actividad biológica.