No deja de asombrarme la capacidad de la Naturaleza, el Universo, para sorprender a los humanos con fenómenos que desafían nuestras teorías y concepciones vigentes. Como "botón de muestra" aquí tenemos una nueva noticia sobre astronomía, publicada en Periodista Digital: se han descubierto dos nuevos planetas, con la particularidad de que son planetas errantes sin estrella que giran alrededor de sí mismos, siendo la primera vez que se descubre un caso así.

Según se explica en el artículo de Periodista Digital, la distancia que separa los dos planetas es seis veces la que separa Plutón del Sol, y se encuentran a unos 400 años luz del Sol. El planeta mayor tendría una masa de catorce veces la de Júpiter, y su compañero, de siete veces. La existencia de este sistema doble de planetas plantea serias dudas sobre las teorías más aceptadas sobre la existencia de planetas flotantes, que suponen que estos planetas se formaron a partir de enanas marrones (astros con masas demasiado pequeñas para generar una presión interna lo bastante fuerte como para dar origen a las reacciones de fusión nuclear que se dan en el núcleo de las estrellas y que son la causa de la energía que irradian), o bien a partir de objetos con masa planetaria que fueron expulsados de un sistema protoplanetario por un cataclismo local. Según estas teorías, un sistema doble como el que se acaba de descubrir sería imposible, porque al estar tan alejados los dos planetas de dicho sistema, el vínculo gravitatorio entre ellos sería tan débil que el sistema no hubiese podido sobrevivir al cataclismo.
Asimismo, en el artículo de Periodista digital, se explica que:

"El cuerpo mayor de esta pareja errante ya había sido descubierto anteriormente, pero los investigadores descubrieron el candidato a compañero en una imagen tomada en el rango visible con el Telescopio de Nueva Tecnología (de 3,6 metros de diámetro) en La Silla (Chile).
Decidieron entonces captar espectros ópticos e imágenes infrarrojas con el Telescopio de Gran Longitud (8,2 metros) del ESO en Paranal, para estar así seguros de que se trataba de un compañero real y no de una estrella de fondo que, casualmente, hubiera caído en la misma línea de visión."

Se puede encontrar la información completa sobre el descubrimiento en el artículo original de Periodista Digital del que está sacada la noticia.